Evita reparaciones costosas protegiendo el elemento frontal
El mayor temor de un fotógrafo es que una piedra suelta, una rama o una caída accidental rompa la lente frontal de su objetivo zoom gran angular (SEL1018). El filtro UV de 62 mm resuelve este problema de raíz actuando como una barrera de sacrificio física. Si el equipo recibe un impacto frontal, el filtro absorbe el golpe, rompiéndose este en lugar de la costosa óptica interna.
Adiós a las huellas dactilares y las manchas de grasa
Cambiar de óptica con prisa suele provocar toques accidentales con los dedos en el cristal. Gracias al tratamiento superficial de este cristal protector de 62 mm, la grasa de la piel se limpia con extrema facilidad, impidiendo que las manchas afecten la nitidez de tus fotos urbanas o de naturaleza nocturna.
Una inversión mínima que resguarda el valor de reventa de tus lentes fotográficas a largo plazo.