Seguridad preventiva para las entradas principales del edificio
Las plantas bajas y los accesos peatonales sufren el impacto directo de las escorrentías cuando los sistemas de alcantarillado se saturan. Con la barrera anti inundaciones de 2.35 metros, los propietarios de locales y viviendas obtienen una defensa física activa. Su altura de 40 centímetros es idónea para contener las olas provocadas por el tráfico rodado en calles anegadas.
Guía de aplicación en entornos residenciales
- Fije los perfiles de soporte en las paredes laterales de la puerta de entrada.
- Inserte el tablón de aluminio de forma horizontal al recibir la alerta meteorológica.
- Ajuste los mecanismos de presión para comprimir las gomas de sellado inferiores.
La versatilidad de este equipo permite utilizarlo tanto en chalets independientes como en comunidades de vecinos que disponen de rampas de acceso expuestas a la acumulación de aguas pluviales.